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El gusano pulmonar: llega en un simple juego

¡Qué bonita está la naturaleza en otoño! 
Con sólo unas pocas gotas de lluvia, los tonos otoñales se intensifican y el agua acumulada, en el suelo y en los estanques espontáneos, invita a salir a los pequeños caracoles, babosas y ranas que rastrean en busca de comida y luz. A nuestras mascotas les resulta divertido jugar con estos simpáticos amiguitos de suelo, e incluso, a alguno más atrevido le apetece probar su sabor y se lo come. Después, un par de sorbos de esa agua estancada les deja frescos y relajados.

Es en este hábitat donde nuestro potencial enemigo - el gusano pulmonar de la familia de los nematodos (Angiostrongylus vasorum) - puede desarrollar sus larvas y conseguir que lleguen a introducirse en nuestro perro. La infestación con gusanos pulmonares es una enfermedad parasitaria grave ya que en más del 10% de los casos puede llegar a ser mortal. ¡Pero esto no nos debe alarmar!, sino más bien ponernos en alerta ya que, algunos estudios publicados, indican que hasta un 16% de los perros con síntomas respiratorios están infectados por el gusano pulmonar. Una adecuada profilaxis preventiva será la mejor manera de ayudar a nuestra querida mascota.

¿Quién es el gusano pulmonar y cómo infecta a mi perro?
España es uno de los países donde la enfermedad provocada por los gusanos pulmonares está en expansión. Hoy la enfermedad está en clara expansión, pero no se transmite por ningún insecto o artrópodo portador, sino principalmente por crustáceos como caracoles o babosas.  La infestación se produce por la ingestión de animales portadores o de agua con larvas en suspensión. Estas larvas jóvenes viajarán atravesando la pared intestinal y, a través del flujo sanguíneo, alcanzarán las arterias pulmonares y el corazón donde se desarrollarán hasta ser adultas y alcanzar un tamaño de 2 cm de longitud. Desde que los parásitos entran en el organismo de un perro sano hasta que alcanzan su madurez pueden transcurrir de 1 a 2 meses. El perro infectado no sólo sufrirá la enfermedad, sino que también actuará como originador del ciclo vital que necesita el gusano: tras la eclosión de los huevos de los gusanos adultos, las nuevas larvas jóvenes serán expulsadas por la tos, los estornudos o las exudaciones, llegando hasta la boca, de donde serán tragadas y finalmente excretadas con las heces del perro. Así las larvas vuelven al hábitat externo para ser transportadas hasta otro animal sano.

La enfermedad puede aparecer a cualquier edad, pero los estudios indican que, tal vez debido a la forma específica de infección mediante la ingestión.

¿Quién es el gusano pulmonar y cómo infecta a mi perro?
La enfermedad puede aparecer a cualquier edad, pero los estudios indican que, tal vez debido a la forma específica de infección mediante la ingestión, la probabilidad de sufrirla es mayor en los canes jóvenes, inquietos y juguetones, y también en los que manifiestan una tendencia depredadora.  Estacionalmente se pueden dar casos a lo largo de todo el año, pero debido al aumento de la población de caracoles entre los meses de julio y noviembre, el riesgo de infección será mayor en esta época del año.

En las etapas iniciales puede presentarse un cuadro clínico variable, con variedad de síntomas tanto en el tipo como en la intensidad, no asociándose únicamente con signos cardiorrespiratorios. Por lo que, si detectamos cualquier síntoma deberemos acudir a nuestro veterinario para que realice una exploración en busca del parásito en las heces, el exudado pulmonar o en sangre.

Los síntomas más notables y comunes de esta enfermedad son:

  • Intolerancia al ejercicio debido a la dificultad respiratoria que experimenta.
  • Tos seca y grave después de realizar esfuerzos, ahogamiento.
  • Coagulopatías que originan hemorragias nasales, sangrados prolongados de heridas menores y hematomas bajo la piel.
  • Falta de apetito y pérdida de peso, llegando a la anorexia.
  • Apatía, bajo estado de ánimo e incluso nerviosismo y descoordinación de los movimientos.

¿Cuál es la mejor prevención?
Para prevenir la parasitosis por gusano pulmonar podemos actuar en dos frentes. Por un lado, podemos evitar que nuestro perro tenga acceso a los portadores potencialmente infectados y que habitan en las zonas húmedas o en aguas estancadas que visitamos. Y por otro, podemos actuar sobre el animal acudiendo a nuestro veterinario de confianza para solicitarle que nos haga un plan preventivo adecuado que incluya la Doble Protección Mensual frente a parásitos internos y externos: protegiendo a nuestra mascota de gusanos, pulgas y garrapatas.

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