FAMILIA

Protege a tu familia y a tu mascota

CRECER CON MASCOTAS

Cuidar de una mascota es una experiencia maravillosa, sobre todo para los más pequeños. Además de ser una aventura continua de aprendizaje, les ayuda a desarrollar aptitudes como la responsabilidad, el respeto y el afecto a otros seres vivos.

La convivencia con los perros no tiene por qué suponer ningún riesgo para tu familia, siempre y cuando los desparasitemos y vacunemos, y sigamos las recomendaciones del veterinario. Sin una desparasitación y vacunación adecuadas, podría haber riesgo de transmisión de zoonosis, es decir, riesgo de contagio de infecciones entre animales y humanos.

¿Qué son las zoonosis?

Las enfermedades que se transmiten entre los animales y el hombre se conocen como zoonosis. Pueden deberse a bacterias, virus, hongos o parásitos. A continuación encontrarás información acerca de las zoonosis más importantes del perro, en las que los parásitos están implicados.

Niños y Mascotas: Todos protegidos

La expresión “el mejor amigo del hombre” no es en vano. Los perros son nuestros más fieles amigos y protectores: siempre están a nuestro lado.

Este vínculo es aún más fuerte cuando creces junto a tu mascota.

Los perros se convierten en los mejores amigos de los más pequeños de la casa, en compañeros de juego insaciables y en los más fieles protectores. Son inseparables.

Para proteger esta relación, así como la salud de tu mascota y de tu familia, es indispensable desparasitar a tu perro frente a parásitos internos y externos, y así evitar posibles situaciones de transmisión de zoonosis.

Niños y niñas son quienes presentan un mayor grado de riesgo de contraer enfermedades zoonóticas, por sus hábitos de juego y porque su sistema inmunitario aún es inmaduro.

Pide a tu veterinario la Doble Protección Mensual, con la que desparasitar a tu mascota y evitar problemas de transmisión de zoonosis.

¿CUÁLES SON LAS ZOONOSIS MÁS IMPORTANTES DEL PERRO CAUSADAS POR PARÁSITOS?

Estas son las algunas de las enfermedades del perro en las que hay parásitos implicados, y que pueden afectar a tu familia.

Toxocariosis

Borreliosis o Enfermedad de Lyme

Rickettsiosis

Dirofilariosis

Leishmaniosis

Equinococosis o quiste hidatídico

Giardiosis

Dipilidiasis

¿Qué causan estas enfermedades en las personas?

Conoce aquí a través de qué vías nos podemos contagiar de estas zoonosis procedentes de los perros y qué efectos pueden llegar a tener en nuestra salud y la de nuestra familia.

Toxocariosis

Borreliosis o Enfermedad de Lyme

Rickettsiosis

Dirofilariosis

Leishmaniosis

Equinicocosis o quiste hidatídico

Haz clic en cada enfermedad para saber más sobre ella

Toxocariosis

Parásito responsable: Toxocara canis (gusano redondo)

¿Cómo me contagio?

Las personas, y principalmente los niños menores de 5 años, pueden infestarse accidentalmente por ingestión de huevos de gusanos redondos, después de que un perro con toxocariosis contamine el entorno (alimentos, aguas mal depuradas, suelos arenosos en parques y jardines, etc.). Igualmente, el contagio puede darse de forma directa de animal a hombre.

Referencia 1. Atlas de Diagnóstico Parasitológico del perro y del gato. Volumen I: Endoparásitos. Guadalupe Miró Corrales. Servet. Grupo ASIS Biomedia S.L. Diciembre 2015.

¿Cómo me afecta?

Las larvas del gusano redondo pueden migrar a través de la sangre hasta llegar a diferentes órganos y tejidos, principalmente a los pulmones, pudiendo en este caso provocar fiebre y síntomas respiratorios como la tos; o a los ojos. La gravedad de la enfermedad dependerá de la cantidad de larvas ingeridas, la frecuencia de las infecciones, el órgano afectado y el sistema inmunitario de la persona.

Principales órganos afectados: hígado, pulmones, sistema nervioso central y el ojo.

Referencia 2. Zoonosis parasitarias y sus implicaciones para la salud humana. La toxocariosis humana. Cristina Riera. ARGOS. Enero 2017.

¿Cómo afecta a mi perro?

Dependiendo de la gravedad de la infestación, el proceso puede ser desde asintomático (sobre todo en perros adultos), a presentar (en cachorros) síntomas digestivos como vómitos, diarreas y distensión abdominal, o problemas como crecimiento deficiente y desnutrición. Las infestaciones masivas pueden llegar al pulmón y provocar neumonía, y en los casos más graves, conducir a la muerte del cachorro.

Borreliosis o Enfermedad de Lyme

Parásito responsable: Borrelia burgdorferi

¿Cómo me contagio?

Los humanos adquirimos la borreliosis a través de la picadura de garrapatas infectadas por el parásito Borrelia.

¿Cómo me afecta?

Los síntomas más habituales son inflamación de la piel, artritis, y un cuadro similar al de la gripe que puede incluir vómitos, fiebre y escalofríos, malestar general y dolor de cabeza, articular o muscular.

Es característico de esta enfermedad la lesión en la piel en forma de mancha roja y plana, o ligeramente elevada, en el sitio de la picadura de la garrapata. Suele ser bastante grande y tiende a expandirse en tamaño.

Principales órganos afectados: articulaciones, musculatura, piel, corazón y sistema nervioso.

¿Cómo afecta a mi perro?

Se trata de una enfermedad que no muestra signos evidentes en la mayoría de los casos. Cuando es sintomática, se puede observar cojera por artritis en una o más articulaciones, acompañada o no de fiebre.

Rickettsiosis

Parásito responsable: Rickettsia spp.

¿Cómo me contagio?

A través de la picadura de garrapatas y pulgas portadoras de diferentes especies de bacterias Rickettsia.

Al hospedar el perro las garrapatas y pulgas infectadas, éstas acceden fácilmente a nuestro entorno.

Referencia 2. Zoonosis parasitarias y sus implicaciones para la salud humana. Actualización epidemiológica de las rickettsiosis transmitidas por garrapatas a personas en España. Santiago Sánchez Vicente. ARGOS. Enero 2017.

¿Cómo me afecta?

Los síntomas más habituales son dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, dolor muscular, erupciones cutáneas y malestar general.

Principales órganos afectados: piel, hígado, intestinos, riñones, pulmones.

¿Cómo afecta a mi perro?

Esta enfermedad puede ser subclínica (sin síntomas aparentes), o bien presentarse con fiebre, cojeras, vómitos y diarreas, pérdida de peso, dolor abdominal y muscular y apatía.

Dirofilariosis

Parásito responsable: Dirofilaria immitis (gusano del corazón) y Dirofilaria repens

¿Cómo me contagio?

A través de la picadura de un mosquito, que previamente ha picado a un perro infectado con Dirofilaria.

¿Cómo me afecta?

Normalmente esta enfermedad no provoca síntomas. Ahora bien, en ciertos casos pueden presentarse signos clínicos como tos, fiebre y dificultad respiratoria debido a los nódulos pulmonares formados alrededor de los parásitos (dirofilariosis pulmonar por D. immitis). Es más habitual la formación de nódulos cutáneos e incluso afecciones en el ojo (dirofilariosis subcutánea/ocular por D. repens).

Principales órganos afectados: pulmones, corazón, piel, ojos.

Referencia 1. Atlas de Diagnóstico Parasitológico del perro y del gato. Volumen I: Endoparásitos. Guadalupe Miró Corrales. Servet. Grupo ASIS Biomedia S.L. Diciembre 2015.

Referencia 3. Zoonosis parasitarias y sus implicaciones para la salud humana. La dirofilariosis humana, un problema emergente. Fernando Simón, Javier González-Miguel, Vladimir Kartashev, Rodrigo Morchón, Elena Carretón, J. Alberto Montoya. ARGOS. Enero 2017.

¿Cómo afecta a mi perro?

El gusano del corazón se localiza en las arterias pulmonares del perro y al final de la enfermedad, en el corazón. Suele ser un proceso crónico que cursa con intolerancia al ejercicio, tos, dificultad para respirar y hasta síncopes después de una actividad física. Cuando empieza a afectar al corazón, se produce pérdida de peso, deshidratación y alteraciones en el ritmo cardíaco. Este parásito puede provocar la muerte de nuestra mascota.

La dirofilariosis subcutánea puede darse sin signos clínicos o bien con nódulos cutáneos que contienen el parásito en su interior.

Referencia 4. Control de Enfermedades Transmitidas por vectores en Perros y Gatos. ESCCAP. Guía nº 5. 2012.

Leishmaniosis

Parásito responsable: Leishmania infantum

¿Cómo me contagio?

A través de la picadura del insecto flebotomo, que previamente ha picado a un perro infestado con el parásito Leishmania, transmitiéndonos también dicho parásito.

¿Cómo me afecta?

Los síntomas y afectaciones son diversos, dependiendo de la capacidad del parásito Leishmania y de la respuesta inmunitaria de la persona, y son principalmente signos cutáneos o viscerales. En la forma cutánea, que es la más común, se producen lesiones en la piel relacionadas con los puntos de picadura del flebotomo. En la forma visceral los síntomas son fiebre durante más de 2 semanas, malestar general, pérdida de peso y anemia.

Si no se recibe tratamiento a tiempo, la forma visceral de la leishmaniosis puede ser mortal, especialmente en pacientes inmunodeprimidos.

Principales órganos afectados: piel y mucosas, hígado y bazo.

Referencia 5. Zoonosis parasitarias y sus implicaciones para la salud humana. Leishmaniosis, la enfermedad en humanos: epidemiología, antecedentes y situación actual. Fco. Javier Carrión Herrero. ARGOS. Enero 2017.

¿Cómo afecta a mi perro?

Algunos síntomas comunes en perros afectados son: pérdida de peso, anorexia, debilidad, sangrado de nariz, orina y heces, trastornos gastrointestinales y cojeras. La forma cutánea de la leishmaniosis puede presentar pérdida de pelo y úlceras en piel y en mucosas. Pueden desarrollarse signos clínicos más graves y la enfermedad puede ser mortal si no se aplica un tratamiento a tiempo.

Referencia 4. Control de Enfermedades Transmitidas por vectores en Perros y Gatos. ESCCAP. Guía nº 5. 2012.

Equinococosis o quiste hidatídico

Parásito responsable: E.granulosus.

¿Cómo me contagio?

Las personas podemos infestarnos mediante la ingestión accidental de huevos de estas tenias, que pueden estar en nuestro entorno y en el pelaje de los perros. Las heces de perros infestados también son una fuente de contagio.

El contagio entre perros no se da de forma directa. Contraen este parásito cuando comen carne y vísceras crudas infestadas. En consecuencia, tanto los perros vagabundos como los perros de pastoreo son los que presentan un mayor riesgo de infección.

¿Cómo me afecta?

Esta enfermedad provoca la formación de los denominados quistes hidatídicos en órganos como el hígado y el pulmón, que contienen las larvas del parásito. La gravedad de esta zoonosis depende de la intensidad y el número de quistes.

Principales órganos afectados: hígado y pulmón.

¿Cómo afecta a mi perro?

En el perro, la presencia de este parásito no suele producir síntomas.

Referencia 1. Atlas de Diagnóstico Parasitológico del perro y del gato. Volumen I: Endoparásitos. Guadalupe Miró Corrales. Servet. Grupo ASIS Biomedia S.L. Diciembre 2015.

Cómo prevenimos algunas de estas zoonosis

Protegiendo a nuestras mascotas frente a parásitos internos y externos, como las pulgas, las garrapatas, los gusanos y las picaduras de insectos, estamos protegiendo a nuestra familia de posibles zoonosis o enfermedades transmitidas por los parásitos de nuestras mascotas.

Las zoonosis que se han descrito anteriormente son algunas de las más comunes en los perros, pero ten en cuenta que tu perro también podría transmitir otras zoonosis que no aparecen aquí descritas. Consulta a tu veterinario para que te informe sobre los riesgos específicos que pueden suponer los parásitos para tu mascota y tu familia en la zona en la que resides o antes de viajar.

Consulta aquí algunos consejos para evitar posibles situaciones de riesgo de transmisión de zoonosis:

5 CONSEJOS PARA EVITAR LAS ZOONOSIS

El primero y el más importante:
desparasitar con la Doble Protección Mensual. Con este gesto mensual, tu mascota quedará protegida frente a los parásitos internos y externos más frecuentes del perro, evitando riesgo de contagio a tu familia.

La higiene es fundamental.
Los parásitos pueden vivir en nuestro entorno durante años esperando infestar a nuestras mascotas, por lo tanto, una correcta higiene ayudará a reducir la proliferación de los parásitos.

Evitar despistes en los paseos.
Los perros son curiosos por naturaleza y siempre tienden a acercarse a cualquier zona con olores fuertes o restos orgánicos, por lo que debemos evitar que pueda olfatear o lamer zonas que puedan estar contaminadas.

Mantener una especial atención durante los viajes con nuestras mascotas. Cuando salimos de nuestro entorno, hay más propensión a la infestación y debemos informarnos previamente de los posibles riesgos a las zonas donde viajamos

Vigila los posibles signos de alerta que pueden presentar, a simple vista, los animales. No saben hablar, pero si les pasa halgo, ten por seguro que lo notarás. Así que, ¡siempre alerta con la salud de nuestra mascota!

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Desparasitando mensualmente por dentro y por fuera a tu mascota, ayudaremos a evitar el contagio por zoonosis, protegiendo a nuestra familia y a nuestros perros.

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