BLog

Parásitos

El gusano pulmonar en gatos: El cazador cazado

¡Qué intrépidos y valientes son los gatos! Ratones de trapo, pelotas pequeñas, sonajeros emplumados, juguetes muy simples con los que nuestra mascota se lo pasa estupendamente y “aprender a cazar”. Una diversión que lo puede poner en peligro si la practica en el exterior y cambia los juguetes por pequeños animales portadores de parásitos.

El gusano pulmonar más conocido y presente en todo el mundo, incluidos países de Europa, es el Aelurostrongylus abstrusus, un gusano redondo (nematodo) parásito de gatos que son los hospedadores definitivos. En algunos países se ha encontrado que hasta un 6% de la población de gatos investigada estaba infectada por este parásito y padecía la enfermedad que se conoce con el nombre de aelurostongilosis. No obstante, no hay que temer el contagio humano, ya que no existe evidencia de ello y se considera que son específicos de los gatos.

El gusano pulmonar tiene la típica forma de gusano redondo, alargado en forma de cilindro, alcanzando una longitud de hasta 10 milímetros, y de color marrón oscuro. Tiene un ciclo de vida indirecto, viajando desde los hospedadores intermediarios de las larvas (caracoles y babosas) a los hospedadores de transporte (ranas, roedores, ardillas o pájaros que han ingerido los moluscos terrestres), y siendo éstos los que finalmente son ingeridos por nuestra mascota.

 

Para prevenir la parasitosis por gusano pulmonar es muy necesario tomar precauciones higiénicas y evitar que las mascotas ingieran presas extrañas que pudiesen estar contaminadas.

 

Las larvas ingeridas con la presa contaminada llegan al intestino, donde atraviesan las paredes estomacales para alcanzar el riego sanguíneo. A través de él, llegan a los pulmones en poco más de 24 horas, y se alojan allí para completar su desarrollo a adultos en aproximadamente 4 semanas y comenzar a depositar nuevos huevos que generarán las primeras larvas. Los órganos predilectos del gusano pulmonar son los bronquiolos terminales y los conductos alveolares. Mediante toses o estornudos, las incipientes larvas llegan a la boca y son ingeridas por el gato que las expulsa después junto a las heces al exterior. Estas larvas podrán permanecer activas en el exterior - hasta 6 meses en ambientes húmedos – a la espera de ser ingeridas por algún portador e iniciar el ciclo de la infección.

Las infecciones por gusano pulmonar son, con frecuencia, asintomáticas y se pueden curar espontáneamente. Sólo en casos de infecciones masivas o en gatos cachorros, la sintomatología puede ser más severa y producir signos de leves a muy graves entre los que pueden existir los siguientes:

  • Tos productiva con secreción nasal y estornudos
  • Lacrimación
  • Insuficiencia respiratoria
  • Hipertensión pulmonar similar al asma
  • Compatibilidad con infecciones bacterianas
  • Inapetencia y pérdida de peso
  • Pasividad y estado letárgico

 

¿Cuál es la mejor prevención?

 

Para prevenir la parasitosis por gusano pulmonar es muy necesario tomar precauciones higiénicas y evitar que las mascotas ingieran presas extrañas que pudiesen estar contaminadas, aunque esto pueda resultar difícil de conseguir. Además, es muy importante mantener un hábito higiénico adecuado, desinfectando regularmente los espacios que comparten los gatos y eliminando diariamente los excrementos y restos de otros animales muertos. Esto es especialmente recomendable en criadores o si tienes más de una mascota en casa.

Además, conviene actuar sobre el animal acudiendo a nuestro veterinario de confianza para solicitarle que nos haga un plan preventivo adecuado que incluya una Doble Protección Mensual frente a parásitos internos y externos.